miércoles, 2 de diciembre de 2015

Dios de los pobres

Respiro tu sombra en esta ciudad de tragedias cíclicas, con sus desgracias mudas y cotidianas.

Vorágine de tiranuelos, en todas sus razas, con todos sus colores. 

Aprendices de Saturno, jinetes de un leviatán insaciable y múltiple.

Dios de los pobres, como diría un agonizante Simón;

¿Acaso nuestro destino único es el terror?

2 de diciembre, 2015

El mundo es una tragedia cíclica.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Z





El sutil piar de cientos de pájaros, de todos los tamaños e inimaginables colores, mientras la bruma deja ver de a poco al coloso de nieve que gusta del humo. Imagínelo, dese el tiempo, así es el temprano despertar en el centro geográfico de la esfera terrestre, que es a la vez periferia geopolítica.

Z, ciudadano de identidad dudosa, es un hombre de mediana edad que antes de abrir los ojos puede sentir el fuego espástico en sus pequeñas articulaciones dactilares. Humano doliente, bostezo y espanto. Como a Julio, le atemoriza esta constante repetición - ciclo sin fin -  de días y noches, de abismo y alegrías-

¿Qué más da?

domingo, 12 de octubre de 2014

Crónica

Crónicas de anti-ciudadanos que escriben en hojas que caen sin otoño y respiran veneno. Crónicas sobre tiempos vacíos, sobre cordeles que invisibles logran su propósito, impunes. Crónicas que queriendo explicar el todo caen en la despampanante nada. Nada que queriendo explicarse a si misma se convierte en un todo. Crónicas sobre ciudades que son bajo cielos estrellados, sobre ciudadanos felices y libres que le sonríen sonsamente a una camara. Crónicas que queriendo ser crónicas se deshacen en párrafos, en líneas, en palabras, en sílabas, en letras; en garabatos sin sentido que persiguen la risa como quien persigue la fama. La anti - risa que en su antonimia se convierte en verdadera, o falsa. Y así hasta llegar a un destino que al convertirse en meta lograda se transforma en pasaje, en fin último, en bloque, en intersección, en callejón sin salida, en laberinto urbano.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Polos

En un polo están los blancos jóvenes de sonrisas radiantes y ropas multicolores, extasiados al margen y sobre la vida, viviendo el sueño entre imponentes rascacielos de vidrio y acero, confundidos tras el hedor etílico y la vaga promesa de inmortalidad inmediata que brilla tras las pantallas. Del otro lado, en un polo opuesto, hay un mundo en ruinas, un límite, inicio y  base fabricada con los hijos de la tierra, con campesinos de mirada dura y habla parda, que no viven el sueño pero ayudan a fabricarlo, que no tienen tiempo para el éxtasis de la gran aventura de la vida, que a duras penas alzan sus ojos del arado, aquellos ausentes hombres y sus familias cansinas que caminan en medio de su felicidad anacrónica, rodeados por casas hechas de tapia y rutina. Llamar a esto equilibrio sería una infamia.

jueves, 21 de agosto de 2014

Luz

Errantes en las sombras
y extasiados por la suave luz
que, bailando,
permite que exista el todo.
Así,
caminando,
inspirando el aire frío
y sintiendo su caricia,
mientras el tiempo
como una sutil daga,
y de a poco,
nos va deshaciendo en polvo

jueves, 14 de agosto de 2014

Dios y el estado.

- Santos hombres, legisladores inspirados, profetas, mesías, buscaron en él la vida y no hallaron más que la tortura y la muerte. Como la esfinge antigua, los ha devorado, porque no han sabido explicarlo - (M. Bakunin)

90

Recuerdo de tardes asfixiadas entre montañas, bajo un sol, bajo el único sol. Y tras el ahogo está el sonido de tu voz, de una voz, de cualquier voz que así, tibia e impersonal,  dice nada. El tiempo es un invento descriptivo, un intento de explicar el por qué. Conozco a un  hombre de ojos claros que ha olvidado que existe, cuya ausente mirada tiene 10 años y grita, como  asustada, mientras muere en el cuerpo de un agotado hombre de 90 años.

lunes, 2 de julio de 2012

Los andes multicolores se disfrazan de olvido
Se esconden detrás de sus nubes
quieren olvidar que te has ido.


Que tu estrépito ahora es polvo,
dulce tierra,
 y frío insomnio.

...

domingo, 10 de junio de 2012


Dicen.

La luz de la ciudad devora a sus apáticos inquilinos.

El más violento orgasmo 
vale igual
que el primer grito
que escapa de la asfixia.

Nuestra amarga risa es espejo
Del infinito deseo mortal
Que esconde nuestro pecho.

Vida que te escapas y no vuelves
Latido petrificado por escultoras manos.

La insidia yace en lo oscuro
En el orgíastico ritmo
Que nos vuelve humanos.